Después de tener a mi blog en el dique seco, voy a intentar retomarlo con mucha paciencia, aunque todo hay que decirlo, no me he desconectado del todo, he seguido añadiendo cositas en mi Facebook, que es más rápido y me permite ser más espontaneo, ya que aquí me toca ser un poco más, y solo un poco más, políticamente correcto, y eso de ser más comedido me obliga a pensarme y repensarme que escribo, y al final con tanta ida y venida, se consume mucho tiempo, y eso es algo de lo que voy muy escaso, como todos, imagino.
Tampoco es cierto que no haya escrito nada desde la última vez, lo que pasa es que el artículo no pasó de borrador a ser publicado, no recuerdo ahora los motivos por los que me autocensure.
Bueno ha llovido mucho desde mi último post, ya tenemos Secretario General, Jorge Alarte, y provincial, Carmen Martínez, y la Ejecutiva de la ciudad de la que yo formaba parte, finalizó su mandato (algunos dicen que caduco como los yogures que te olvidas al fondo de la nevera), y fue sustituida por una Comisión Delegada de la Ejecutiva Nacional, de la que, algunos dicen por suerte y otros que por desgracia, también formo parte.
Ahora estamos en ese periodo vacacional denominado Navidad, bueno vacacional solo para algunos, y durante estos días tengo algunas neuronas pensando en lo que puedo aportar a esta nueva tarea dentro de la Comisión, donde debemos proponer cambios para mejorar el funcionamiento del partido socialista en nuestra ciudad.
Aunque tengo muchas ideas en la cabeza, cosa que no siempre es buena, por ahora solo tengo un par de cosas muy muy claras, y creo que son compartidas con la mayoría de compañeros con los que he hablado, tanto de dentro de la Comisión (algunos viejos amigos de mi época universitaria), como de fuera, tanto con los que ven bien la creación de la Comisión como los que creen que existían otras vías alternativas. “Los cambios son necesarios” y, "hay que contar con todos y todas para abordarlos”. Y esto último para mí es fundamental, todo el mundo se tiene que sentir cómplice de este proceso para poder llevarlo adelante con un mínimo de garantías de éxito y de perdurabilidad. Necesitamos de la complicidad de la gente para abordar una evolución necesaria en el desarrollo de nuestras políticas.
La consecución de estas complicidades es el primer reto al que nos vamos a enfrentar.
Leer Mas...
Tampoco es cierto que no haya escrito nada desde la última vez, lo que pasa es que el artículo no pasó de borrador a ser publicado, no recuerdo ahora los motivos por los que me autocensure.
Bueno ha llovido mucho desde mi último post, ya tenemos Secretario General, Jorge Alarte, y provincial, Carmen Martínez, y la Ejecutiva de la ciudad de la que yo formaba parte, finalizó su mandato (algunos dicen que caduco como los yogures que te olvidas al fondo de la nevera), y fue sustituida por una Comisión Delegada de la Ejecutiva Nacional, de la que, algunos dicen por suerte y otros que por desgracia, también formo parte.
Ahora estamos en ese periodo vacacional denominado Navidad, bueno vacacional solo para algunos, y durante estos días tengo algunas neuronas pensando en lo que puedo aportar a esta nueva tarea dentro de la Comisión, donde debemos proponer cambios para mejorar el funcionamiento del partido socialista en nuestra ciudad.
Aunque tengo muchas ideas en la cabeza, cosa que no siempre es buena, por ahora solo tengo un par de cosas muy muy claras, y creo que son compartidas con la mayoría de compañeros con los que he hablado, tanto de dentro de la Comisión (algunos viejos amigos de mi época universitaria), como de fuera, tanto con los que ven bien la creación de la Comisión como los que creen que existían otras vías alternativas. “Los cambios son necesarios” y, "hay que contar con todos y todas para abordarlos”. Y esto último para mí es fundamental, todo el mundo se tiene que sentir cómplice de este proceso para poder llevarlo adelante con un mínimo de garantías de éxito y de perdurabilidad. Necesitamos de la complicidad de la gente para abordar una evolución necesaria en el desarrollo de nuestras políticas.
La consecución de estas complicidades es el primer reto al que nos vamos a enfrentar.
